Así como el telescopio abrió a la humanidad las puertas de lo infinitamente grande, el microscopio hizo posible conocer los mundos de dimensiones ínfimas, entre ellos la célula, base de la vida. Se contaban así las bases de las modernas ciencias biológicas que hasta bien entrada la edad moderna se habían fundado en las observaciones directas.
Los microscopios son aparatos que, en virtud de las leyes de formación de imágenes ópticas aumentadas a través de lentes convergentes, permiten la observación de pequeños detalles de una muestra dada que a simple vista no se percibirían.
La palabra microscopio proviene del griego, y sus raíces etimológicas con micros, que significa pequeño, y skopeoo, que significa observar. Es decir, es un instrumento utilizado para la observación de objetos pequeños.
El invento del microscopio parece remontarse al siglo XVI cuando en 1590 los hermanos Hans y Zacarías Cansen en Holanda, construyeron uno de los primeros microscopios utilizando un sistema de lentes. Inventaron el microscopio compuesto, constaba de un tubo con dos lentes convexas en cada extremo y ampliaba más que las lupas, que existían desde la Edad Media, aunque daba una imagen borrosa.
Un aparato fundamental para la investigación biológica ha sido el microscopio, con base a la Microscopia, se ha podido escudriñar en un mundo extremadamente pequeño.
Los antecedentes de los modernos microscopios datan de la Grecia clásica y los árabes, quienes ya conocían los mecanismos de óptica. Entre los microscopistas más destacados y relacionados con el estudio de la célula, los historiadores reportan a: Robert Hooke (1635 – 1702), Nehemia Grew (1614 – 1712), el italiano Marcelo Malpigui (1628 – 1694) y los holandeses Antoni van Leeuwenhoek (1632 – 1723) Y Jan Swammerdam (1637 – 1680).
Tipos de microscopios
Hay varios tipos de microscopios disponibles en el mercado. Seleccionar un tipo adecuado no es una tarea simple, ya que tienes la necesidad de determinar para qué fin será utilizado exactamente.
Microscopios Ópticos:
M. Simple: el microscopio más simple es una lente convergente, la lupa (o microscopio estereoscópico). El objeto se coloca entre la lente y el foco, de modo que la imagen es virtual y está a una distancia que es la distancia mínima de visón nítida, alrededor de 25 cm.
M. Campo luminoso u óptico compuesto: imágenes oscuras frente al campo luminoso. Permite el estudio de las estructuras internas de la muestra, para lo cual ésta debe ser dispuesta en una fina capa que puede ser atravesada por la luz.
M. Campo oscuro: fondo oscuro sobre el que se ven los objetos intensamente iluminados.
M. Contraste de fases: produce variaciones de luminosidad de forma que sean visibles las distintas partes de una muestra. Para ver parásitos y bacterias en cortes histológicos, y para objetos transparentes y no coloreados (sediemnto urinario).
M. Fluorescencia: la fluorescencia es la propiedad que tienen ciertas sustancias de emitir, cuando son iluminadas por una radiación de L corta, otra radiación de L más larga. Consta de una fuente de luz muy potente y un filtro de excitación que sólo deja pasar la radiación UV deseada.
Microscopios Electrónicos:
La luz es un haz de electrones. Utilizado en investigación. Los é son propagados a través de un tubo, inciden sobre el objeto y son refractados y recogidos en una pantalla. Se utiliza para conocer el tamaño, estructura y morfología de los seres vivos.
M. E. de transmisión (muestra muy fina, gran amplificación, no observación de elementos vivos, alto coste).
M. E. de barrido (congelación especial de la muestra y recubrimiento con metal, menor poder de resolución, tridimensionalidad).
Del microscopio compuesto e han derivado otros, entre ellos el microscopio de contraste de fases, el microscopio estereoscópico o de disección. En el siglo XIX se desarrollaron el microscopio electrónico de transmisión con el cual se ha logrado observar los organelos celulares y el microscopio electrónico de barrido, logrado observar los objetos en tres dimensiones.
Seguramente, el microscopio óptico sigue siendo, hoy en día, la principal herramienta para la investigación citológica. Desde los primeros microscopios hasta los actuales, el microscopio óptico ha conocido muchas configuraciones distintas, perfeccionándose hasta permitir, en nuestros tiempos, una gran variedad de aplicaciones adicionales.
Así como el telescopio abrió a la humanidad las puertas de lo infinitamente grande, el microscopio hizo posible conocer los mundos de dimensiones ínfimas, entre ellos la célula, base de la vida. Se contaban así las bases de las modernas ciencias biológicas que hasta bien entrada la edad moderna se habían fundado en las observaciones directas.
Los microscopios son aparatos que, en virtud de las leyes de formación de imágenes ópticas aumentadas a través de lentes convergentes, permiten la observación de pequeños detalles de una muestra dada que a simple vista no se percibirían.
La palabra microscopio proviene del griego, y sus raíces etimológicas con micros, que significa pequeño, y skopeoo, que significa observar. Es decir, es un instrumento utilizado para la observación de objetos pequeños.
El invento del microscopio parece remontarse al siglo XVI cuando en 1590 los hermanos Hans y Zacarías Cansen en Holanda, construyeron uno de los primeros microscopios utilizando un sistema de lentes. Inventaron el microscopio compuesto, constaba de un tubo con dos lentes convexas en cada extremo y ampliaba más que las lupas, que existían desde la Edad Media, aunque daba una imagen borrosa.
Un aparato fundamental para la investigación biológica ha sido el microscopio, con base a la Microscopia, se ha podido escudriñar en un mundo extremadamente pequeño.
Los antecedentes de los modernos microscopios datan de la Grecia clásica y los árabes, quienes ya conocían los mecanismos de óptica. Entre los microscopistas más destacados y relacionados con el estudio de la célula, los historiadores reportan a: Robert Hooke (1635 – 1702), Nehemia Grew (1614 – 1712), el italiano Marcelo Malpigui (1628 – 1694) y los holandeses Antoni van Leeuwenhoek (1632 – 1723) Y Jan Swammerdam (1637 – 1680).
Tipos de microscopios
Hay varios tipos de microscopios disponibles en el mercado. Seleccionar un tipo adecuado no es una tarea simple, ya que tienes la necesidad de determinar para qué fin será utilizado exactamente.
Microscopios Ópticos:
M. Simple: el microscopio más simple es una lente convergente, la lupa (o microscopio estereoscópico). El objeto se coloca entre la lente y el foco, de modo que la imagen es virtual y está a una distancia que es la distancia mínima de visón nítida, alrededor de 25 cm.
M. Campo luminoso u óptico compuesto: imágenes oscuras frente al campo luminoso. Permite el estudio de las estructuras internas de la muestra, para lo cual ésta debe ser dispuesta en una fina capa que puede ser atravesada por la luz.
M. Campo oscuro: fondo oscuro sobre el que se ven los objetos intensamente iluminados.
M. Contraste de fases: produce variaciones de luminosidad de forma que sean visibles las distintas partes de una muestra. Para ver parásitos y bacterias en cortes histológicos, y para objetos transparentes y no coloreados (sediemnto urinario).
M. Fluorescencia: la fluorescencia es la propiedad que tienen ciertas sustancias de emitir, cuando son iluminadas por una radiación de L corta, otra radiación de L más larga. Consta de una fuente de luz muy potente y un filtro de excitación que sólo deja pasar la radiación UV deseada.
Microscopios Electrónicos:
La luz es un haz de electrones. Utilizado en investigación. Los é son propagados a través de un tubo, inciden sobre el objeto y son refractados y recogidos en una pantalla. Se utiliza para conocer el tamaño, estructura y morfología de los seres vivos.
M. E. de transmisión (muestra muy fina, gran amplificación, no observación de elementos vivos, alto coste).
M. E. de barrido (congelación especial de la muestra y recubrimiento con metal, menor poder de resolución, tridimensionalidad).
Del microscopio compuesto e han derivado otros, entre ellos el microscopio de contraste de fases, el microscopio estereoscópico o de disección. En el siglo XIX se desarrollaron el microscopio electrónico de transmisión con el cual se ha logrado observar los organelos celulares y el microscopio electrónico de barrido, logrado observar los objetos en tres dimensiones.
Seguramente, el microscopio óptico sigue siendo, hoy en día, la principal herramienta para la investigación citológica. Desde los primeros microscopios hasta los actuales, el microscopio óptico ha conocido muchas configuraciones distintas, perfeccionándose hasta permitir, en nuestros tiempos, una gran variedad de aplicaciones adicionales.