Lo amargo de mi alma
marchita lo poco que queda en mi,
ahora se siente vacio
extrañamente irracional.
¿Guerra o juego?
ya no lo sé.
La idea es no perder,
el objetivo: no caer.
Esto aburre, hay mejores.
Lo abúlico me consume,
deja de haber razón.
No lo permitas,
solo así se gana,
“Pierde”.
Archivado bajo: La Copa del Árbol
>

