FINJO

El sinismo,

la desvergüenza,

los sarcasmos y

no se diga las burlas.

Me valgo de la demencia,

el descaro del dolor finjido y

la humilde lagrima de plastico

acurrucan mi falta de pena.

No entiendo,

como calman las mentiras

No encuentro,

la forma de evitarlas cada dia.

Intento discernir,

las nebulosas culpas

y tacharlas de gris.

Otras veces mas,

el negro me envuelve

con su gèlido manto;

y ¡que mas da eso!

a brochasos lo tiño de gris

aun mejor lo baño con blanco,

espero que seque al calor

¡Oh que buenas mentiras!

Ya me siento mejor.

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